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11:33h. Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

Reflexiones en torno a nuestra mal llamada democracia

"¿Construyamos? o mejor dicho ¡Compremos un arca!; preparémonos para una catástrofe en el futuro"

Por Recycle Man

Extracto de "Alto Biobío; aún duele...el volcán de Ralco no se apaga". Ensayo escrito por el músico Charlie Flowers)

ralco


El proyecto de 6 ó 7 (algunos dicen hasta 9 represas) sobre el rio Biobío, en tierras pehuenches, impulsado desde 1990 por Endesa, co-financiado por el Banco Mundial (James Wolfensohn), auspiciado, protegido y legitimado por el Estado chileno a través de los gobiernos “democráticos” y sobre todo, la construcción de la segunda represa Ralco, casi dirigida por el presidente e  ingeniero Eduardo Frei Ruiz-Tagle, íntimo de Jose Yurascek, el mayor accionista de Endesa, conquien solía tratarse de tú a tú, puesto que Frei, aun en ejercicio de la más alta magistratura del país, era el mayor accionista por no decir el dueño de Sigdo-Koppers.(Inversiones Saturno S.A.)

“Chile nunca debe renunciar al desarrollo de centrales hidroeléctricas por razones estratégicas”.
(Eduardo Frei Ruiz-Tagle)

“El presidente no quiere despedirse de su cargo, sin dar antes luz verde al proyecto eléctrico de Endesa en la central Ralco. La compañía española cuenta desde hace años con el apoyo del mandatario saliente”. (Revista “América economía internacional”)

Al parecer, la definición chilena de corrupción y transparencia internacional, no incluye el concepto de conflicto de interés. O sea los conflictos de interés, éticos o no, que mezclan negocios con política, están presentes en nuestro sistema desde hace muchos años - por no decir siempre - y vale la pena tacharlos de circo, en clara alusión a los casos "Cascadas", "Penta/SQM" y "Cabal", que no son nuevos en esta historia de fraude, arreglines, pitutos, y latrocinios, habidos en Jaguarlandia.
Pero volviendo a nuestro Alto Biobío, cabe recordar que Frei sacó a dos directores de Conama, y a dos de Conadi, que declararon inviable la construcción de Ralco. Pero el buscó partidarios a sus ópticas e intereses para esos cargos, frente a este proyecto ingenieril descomunal. Contra toda razón ha sido este ataque a mansalva del Estado chileno a un pueblo autónomo, como el pueblo pehuenche, a su cultura milenaria, a sus tierras, a su cosmovisión, pues se profanó su religión, no se respetaron sus cementerios, sus tierras propias y libres, su dignidad y su lucha ancestral, que son las bases soberanas del pueblo de Chile. Tampoco se respetó la transición democrática, pues primó la lógica del proceso que sostienen las FFAA de “reconquista de territorios con poco desarrollo y pacificación de los individuos, poblaciones o comunidades que se sientan diferentes”. (Plan/legado Pinochet 1994)

”Seguridad nacional y manos a la obra” - sentenciaría Frei. Concepto del que han hecho gala gobierno y FFAA en estos 203 años de historia republicana, reprimiendo a los pueblos originarios de Chile.

Frei no respetó la opinión de sabios, profesionales, autoridades y doctores en distintas materias: ya fueran geológicas, geográficas, ingenieriles, históricas, jurídicas, culturales o ecológicas, todas las cuales concluyeron en que esto era a la larga “Pan pa´ hoy y hambre pa´ mañana”, por el riesgo de destrucción de la represa, a raíz de aluviones con características de riomoto devastador y también por el traslado de las familias pehuenches a tierras más altas en perpetuo invierno gélido, con temperaturas invernales siberianas de menos de 30° bajo cero. Esas condiciones no permiten la vida plena y sana, de la que gozaban. Además, la tasa de suicidios del pueblo pehuenche aumento en un 67 % en la comuna de Alto Biobío (cifras del Ministerio de Salud). A ello se suma la persecución al pueblo mapuche y a sus compañeros anarquistas y ecologistas, sobre todo de parte de los gobiernos, que desde la administración Lagos hasta hoy, ha aumentado considerablemente.
Freí objetó, la opinión de Conama, Conadi, Sernageomin, Onemi, EULA y estudios de organismos extranjeros. Incluso un estudio geológico alemán (solicitado a la UdeC y financiado por Endesa), concluyó que más que control de la energía y del recurso hídrico, la Endesa lo que busca es oro en el Alto Biobio.

“No hay manera de parar los proyectos”. (Patricio Aylwin Azócar)

Es nuestra democracia; la de los pactos por omisión empresarial, interesada en mantener el statu quo del empresariado y de “mercachifles”. Esta democracia diseñada al gusto de grupos de poder internacionales.

Al final una cita textual que invita a la reflexión...

“Navegamos en un mundo materialista edificado sobre el robo, la competición, la explotación, y el egoísmo. Todo está diseñado para impedir que la conciencia de la humanidad se desarrolle, porque la conciencia molesta, trastorna. El sistema escolar mantiene a los niños en un nivel lejano a la toma de conciencia; un nivel que impide cambiar. De modo manifiesto existe una conspiración tendiente a mantener al mundo tal cual es, sobre sus cimientos desprovistos de moral.
Así, nos encontramos en una sociedad criminal que destruye al ser. Es la conspiración contra el despertar para crear la nueva moral de la conciencia colectiva. Esta moral no tendría como fundamento las nociones de bien o mal, sino la de belleza.
Ensuciamos el planeta y no nos importa hasta que padecemos la catástrofe; ensuciamos nuestros cuerpos y nos autodestruimos para morir pronto y no ver los resultados de las devastaciones que estamos cometiendo. Sólo nos importa el tiempo que calculamos estar aquí, y el porvenir nos tiene sin cuidado, aunque sea el de nuestros hijos; vagamente nos tranquilizamos pensando que ellos se las arreglarán como nosotros. Pero la verdadera humildad, consiste en trabajar y actuar en cada instante, creyendo en la humanidad futura. Trabajar para ella incansablemente. Aprender a aceptar el sacrificio, porque de otra forma, el cambio no se producirá. Nosotros plantaremos la semilla, nosotros trabajaremos, nosotros haremos avanzar a la humanidad hacia su realización.
Ella llegará a abrirse al Cosmos como una flor en un mañana que nosotros, tú y yo, no veremos”.
(Alejandro Jodorowsky)