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Ruta bohemia popular tradicional chorera

ConCiencia | 15 de noviembre de 2017

Por Carlos Flores Adriazola

Operador turístico

Carlos_Flores


 

 

Circuito imperdible para quienes deseen conocer la magia que irradia el puerto de Talcahuano con su histórica fauna de pescadores, marinos, obreros y artistas, conocedores de bares, cantinas y boticas. Apropiado también para turistas adictos a picadas y restaurantes de sabores culinarios con sello chorero.

El recorrido empieza en el barrio puerto 2.0, desembarcando en el mirador de la típica poza frente a las bentotecas, llegando en biotrén a la estación puerto a un costado donde otrora estaba el Bar El Candado, al lado del terminal de buses o bajando del microbús en el terminal pesquero. Bordearemos las ruinas del mercado destruido por el tsunami, donde encontramos la distribuidora de licores Lo Garay – una manera de equipar el recorrido - ubicada en Valdivia esquina Colón, para luego tomar impulso en el Bar Náutico cuya dirección es Blanco Encalada #120. Siguiendo a la esquina de Blanco con Maipú donde estaba el Bar La Felicidad, otra víctima del 27/F, y luego cruzamos la calle hacia Avenida Colón.

Sociedad de empleados de Bahía “El Hoyo”: Este es un baluarte del puerto. Acá podemos encontrar distintas clases de vinos y tragos: El miti-miti, el borgoña, el ponche de picoroco - su especialidad –, que no es muy dulce y es bastante “cabezón”, lo que da credibilidad a la disputa acerca de quien partió con esta fórmula de vaina de mariscos. En ella están “La Aguada”, “El Barquito” y “El Queño”. En el segundo piso hay un amplio salón de restaurant con la cocina tradicional chilena, donde destacan platos con productos del mar como mariscales fríos y calientes, pasteles de jaibas, las empanadas de marisco y las de horno, interiores, cazuelas, conejo escabechado, etc.  Fue inundado y destruido por el tsunami del 27/F y tiene un cartel ubicado a dos metros de altura de un marcado humor negro que reza: “Hasta aquí llego el tsunami que me tapó el hoyo”. Dirección: Av. Cristóbal Colon #120.

El Hoyo de Charlie

El autor de esta columna en el mítico local "El Hoyo" (Archivo: Carlos Flores A).

 

Casino Social Wenceslao Vargas Rojas: Este club social impresiona desde la llegada por su estilosa escalera y su arquitectura típica de las casonas construidas en nuestros puertos entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, de ahí ese parecido a Valparaíso en algunos lugares del puerto chorero y viceversa con ciertos sectores de Valpo. La parte superior se divide en varios espacios: Uno para socios, otro para fumadores y otro para los no adictos a la nicotina. El restaurante cuenta con ricas preparaciones de mariscos y pescados, cazuelas de pollo y vacuno, las típicas y cotizadas chorrillanas, y una amplia gama de tragos, vinos y cervezas. Es un local especial para ir con los amigos y compañeros de trabajo, al estilo del Martínez de Rosas penquista. Dirección: San Martin #157

Restaurant La Aguada: Más de medio siglo de sabor y tradición en el puerto. Encanta por su olor a comida casera, olor a mar, vista a la costanera y a la bahía desde su terraza. Famoso por sus calugas de congrio o chorrillana de pescado, sus pescados y mariscos, sobre todo su sabroso  y contundente plato americano, con la marca nacional de su apetecido ponche de picoroco. Sus ricas y cotizadas empanadas de chapes, sus chupes de locos, y los clásicos bistec a lo pobre, especial para paladares exigentes. Un local hecho a pulso por Don Juan Cruces (Q.E.P.D.) quien hace unos días partió con sus ancestros, hoy vuela más alto que las gaviotas y pelícanos de su amado puerto. A su familia y su hijo que continúa su legado, va con cariño esta ruta bohemia. Dirección: Av. Colon #912.

Surtido_mariscos

Delicatessen de mariscos en "La Aguada" (Archivo: Carlos Flores A).

 

Restaurant Angamos: Su diseño simula un castillo, fiel a la arquitectura original, puesto que fue reconstruido tras ser dañado durante el 27/F. En él converge una magia que invita a ir con la pareja o en familia. Está dividido en tres partes; uno para hacer la previa y disfrutar distintos licores viendo un buen partido, otro para comedores y un segundo piso del restaurant con vista a la bahía con una bella lámpara colgante. Destacan dentro de su gastronomía el pastel de jaiba, el mariscal caliente, distintos tipos de pescados como el salmón, el congrio y platos en base a mariscos como chupe de locos, camarones, machas al pilpil, etc. Tiene buena carta de vinos y licores, especial para marineros. Dirección: Av. Colon #1062.

Restaurant Pao Pei: Es un reducto de futboleros, museo fotográfico de copas de Naval y de deportes náuticos. Especial para pasar antes o después de ir al estadio El Morro o ir a ver un partido al local con los amigos. Su especialidad son las parrilladas, así como sus chorrillanas y pichangas con buenísimos completos. Dentro de sus tragos destacan el poderoso y abundante terremoto. Dirección: Av. Colon #1263.

Skarlett Restobar: Este local a mi juicio, sigue siendo más bar que restaurant. Se distingue por la belleza y la visión femenina de su dueña y meseras. Destacan en su decoración las estrellas clásicas de Hollywood y del rock mundial. Se agradece su wurlitzer y su buen bar para beber licores y cervezas acompañadas de contundentes salchipapas, chorrillanas, y completos. Dirección: Av. Colon #1446.

Sandwich de pescado

El sandwich de pescado frito, un imperdible de las picadas de San Vicente (Archivo: Carlos Flores A).

 

Si vamos a San Vicente por un sandwish de pescado en las picás junto al puerto y con sed debemos visitar:

Botica el Queño: Clásica botillería para la previa o el remate de algún partido o para comentar la visita a alguna casa de tolerancia (de las de la vieja escuela que aún sobreviven en el puerto) Destacan sus promos de licores con bebida y sus vinos, sobre todo su mosto de misa. Lugar especial para viejos piratas de los siete mares, portuarios, obreros y navalinos.  Dirección: calle Caupolicán con O’Higgins.

Botica Casa de Piedra: Si hay un lugar folclórico dentro del puerto es este lugar. Bajando del biotrén en la estación Higueras, se encuentra  ubicado a mano derecha. Es invisible por fuera, adentro tiene la fisonomía y ornamentación de una fonda permanente. Sin dudas es un local de culto este fiel reducto de hinchas de Huachipato. Calma la sed a precio insuperable con su producto maestro, el vino de Cerro Negro, extraído de la madre tierra desde las viñas de su propio dueño, quien atiende el bar y que de vez en cuando  ofrece degustaciones cárneas a su feligresía. Dirección: calle Germán Riesco (interior) entre Carrera Pinto y Zenteno.

Botica Patitas Blancas: Esta es una botillería ubicada en el centro del sector Corvi en Higueras. Fundada por la sra. Rosita y su esposo (los dos Q.E.P.D.), hoy es atendida por Don Pepe y posee una amplia gama de vinos y licores como el clásico chuflay (aguardiente con Bilz), cervezas y el vino de casa. Siempre hay un rico charqui para acompañar viendo un partido de Huachipato. Dirección: calle Almirante Navarrete entre Coveña y Súnico.

Botica

La Botica Jorge con todo su arsenal etílico (Archivo: Carlos Flores A).

 

Botica Jorge: Esta botillería destaca por sus buenos precios, por el carisma de Don Jorge (su dueño) y por la venta del vino de Cerro Negro proveniente de Casa de Piedra con el que se hacen varios aleados propios del local, como el Tin-Tonic. Se aprecian mucho los buenos huevos duros, las aceitunas y galletas para los bajoneados, donde pueden arreglar el ánimo en medio de la camaradería acerera del bar. Ubicado en calle Iquique esquina Elqui.

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